Casa Yarumo
Ubicada en un paisaje de playas únicas, se trata de un recurso vacacional donde se abren las puertas de una cabaña junto a la playa así como de un apartamento para alquilar. Se ofrecen masajes terapeúticos, Shiatsu y más facilidades para gozar en armonía con el ambiente. Casa Yarumo se encuentra en una playa silenciosa, a 15 minutos del pueblo pescador Mompiche, en dirección al norte. El terreno de 2000m2 colinda directamente con los manglares protegidos, escondiéndose en ellos hasta hay, monos, pájaros, boas e insectos de toda índole. Como para llegar a esta playa se tiene que atravesar el desemboque del Río Mompiche, parte del ciclo de las mareas, la naturaleza ha podido conservar aquí su tranquilidad y retiro. A ciertas horas, cuando entra la marea alta, el acceso a la Casa Yarumo es sólo a pié, de lo contrario se puede llegar en vehículo.

Pueblo de Mompiche
Al sur del desemboque, en la bahía, se encuentra el pueblo Mompiche con sus cerca de 1000 habitantes. Todavía está caracterizado por la vida pobre y dura de los pescadores como la había desde un principio. En el transcurso del tiempo, se han ido instalando pequeños bares, restaurantes, hoteles, tiendas, una discoteca, clases de surf......... mucho está por cambiarse...Desde el desemboque del Río Mompiche en dirección norteña, la playa tranquila de arena fina se tiende unos 6 kilómetros más, hasta la pequeña aldea Las Manchas ubicada en una isla. A partir de aquí, no hay más posibilidad de continuar en vehículo terrestre. Las tan llamadas "rías", extensos brazos del mar, parten esta región de los manglares. La región interior del país detrás de la costa, aquí en la provincia de Esmeraldas al norte del Ecuador, hace algunas décadas todavía ha estado cubierta en su mayor parte de mangles. De ellos ha quedado sólo una línea delgada, pendiente de las mareas e inundada cuando entra la marea alta, habiéndose podido conservar de esta manera una flora y fauna únicas. Entre los insectos que aquí habitan la tierra tropical, también se cuentan mosquitos y las pulgas de arena, capaces de molestar bastante.